Obispos de Temuco y Los Ángeles encabezaron masivo retiro en Angol

Más de 300 personas pertenecientes a diversos grupos de parroquias de varias comunas mallequinas, se dieron cita en esta jornada de renovación espiritual
Al menos 330 católicos atendieron al llamado de distintas parroquias de la provincia de Malleco para participar en un retiro para laicos que tuvo lugar en las instalaciones del colegio San Francisco de Angol el pasado sábado 15 de marzo, actividad que estuvo encabezada por los obispos de Temuco, monseñor Jorge Concha Cayuqueo y de Los Ángeles, monseñor Cristian Castro Toovey.
Este retiro se enmarca dentro de las actividades que está realizando la Diócesis San José de Temuco en el centenario de su creación, lo que también coincide con el año Jubilar que se conmemora en la Iglesia Católica cada 75 años.

El obispo Concha manifestó que “es el deseo de que los laicos reciban también este alimento espiritual, que es lo que significa una reflexión en base a la palabra de Dios, y que esta vez se lo hemos pedido aquí en Angol a Monseñor Cristian Castro, Obispo de Los Ángeles, que es un buen alimento espiritual para comenzar la cuaresma, pero en el marco del Jubileo y del centenario que estamos viviendo como Diócesis San José de Temuco”.
El obispo también dijo que los más de 300 participantes de este retiro llegaron de parroquias de las comunas de Renaico, Collipulli, Los Sauces, Purén, Ercilla y desde luego, Angol, que se hizo presente con representantes de las parroquias de San Buenaventura, Huequén, Cristo Rey e Inmaculada Concepción.
Este fue el segundo de dos retiros para Laicos planificados por la Diócesis, pues el primero se realizó en Temuco el pasado 8 de marzo, también con una masiva presencia de al menos 350 personas. Se espera que entre los meses de junio y julio, se lleve a cabo un nuevo retiro, pero esta vez sería en formato online para las comunidades de toda la Diócesis.
Destacó el obispo que “esto va derecho, es como una inyección a la vena, y a la fe, esto nutre la fe, y nuestro camino cristiano es un camino de fe, fe en Jesucristo el Señor, y eso también hay que alimentarlo, hay que nutrirlo, hay que pedirlo a Dios, para que Él nos dé esa gracia, ese favor de Dios, que es la fe, es un don hermoso, y que nos hace caminar mejor, y cumplir también ahí con los mandamientos, con lo que el mismo Señor nos pide en orden a la entrega, a la generosidad, al amor a Dios y amor al prójimo. Entonces, esto es un alimento para nuestra fe, para vivir mejor esa dimensión, frente a todos los demás, pero también para vivir en las comunidades, para vivir nuestra fe, que es también comunitaria, no solitaria, sino que en comunidad”.
Finalizó monseñor mencionando que “también esto nutre la vida de la comunidad cristiana, y una vida comunitaria saludable, buena, estamos convencidos que esto también es un bien para la sociedad entera. Pero fortalece también la misión evangelizadora a la que estamos llamando”.








