El informe presenta a Chile como un caso de éxito latinoamericano en
agricultura digital y sostenible, con startups de alcance global, innovaciones para enfrentar el cambio climático en cultivos estratégicos -como las cerezas-, y políticas públicas que impulsan la transferencia de conocimiento y la equidad de género en innovación.
«La agricultura y la seguridad alimentaria son desafíos globales que requieren soluciones innovadoras. La colaboración en este proyecto de la Oficina Europea de Patentes refleja el compromiso de INAPI con impulsar el uso estratégico de la información tecnológica y las herramientas digitales en beneficio de nuestros países”, afirmó Esteban Figueroa, Director Nacional de Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI). “Tecnologías como la inteligencia artificial y el internet de las cosas no solo aceleran la innovación en el sector agrícola, sino que también fortalecen la capacidad de nuestras economías para aportar al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el de poner fin al hambre. Desde INAPI creemos que el acceso y la correcta gestión de este conocimiento son claves para abrir nuevas oportunidades en la producción sostenible, la competitividad y el comercio internacional«.
Chile es un territorio altamente vulnerable al calentamiento global, cumpliendo con siete de los nueve criterios de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC). Además, enfrenta desde 2010 una “megasequía” -como lo ha denominado el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2)-, caracterizada por un déficit prolongado de precipitaciones, cercano al 30% entre Coquimbo y La Araucanía, que altera profundamente la disponibilidad de agua para riego, impactando la productividad agrícola, la planificación estacional y la sustentabilidad de los cultivos. En este contexto, la digitalización de los procesos, promoviendo una industria más sostenible e inclusiva toma especial relevancia.
Un ejemplo destacado es DropControl, una tecnología pionera para la gestión eficiente del agua en la agricultura, con un sistema autónomo de control local, que ajusta dinámicamente los parámetros de riego según las condiciones ambientales. Este caso emblemático de la innovación agrícola chilena, desarrollado por Wiseconn, opera actualmente en América del Norte y del Sur con más de 20.000 instalaciones que monitorean y controlan 300.000 hectáreas.
Para seguir avanzando en esta senda, es fundamental la transferencia de conocimiento en este sector y, reconociendo el papel fundamental de la innovación agrícola sostenible para el futuro de Chile, INAPI, desde el año 2020, ha publicado 42 informes de vigilancia tecnológica, incluyendo materias clave como “Agricultura 4.0 y robotización para la agroindustria”, “Tecnologías para el riego agrícola” y “Tecnologías para la producción de vino”, que ofrecen un análisis esencial del panorama de patentes para la innovación agrícola en el país.