En medio del debate presupuestario, AHF Chile pide asegurar recursos para la salud sexual

Ante la solicitud de expansión fiscal para el sector sanitario, la organización insta a
garantizar el financiamiento suficiente para responder al avance del VIH y el incremento
de infecciones como la sífilis.
En el marco del Día Mundial de la Salud Sexual, el 28 de septiembre, y en pleno debate
legislativo sobre el Presupuesto 2027, AIDS Healthcare Foundation (AHF) Chile respalda la
propuesta del Ministerio de Salud (Minsal) de incrementar en un 5% los fondos del sector
sanitario, solicitando a las autoridades resguardar de forma prioritaria los recursos
destinados a la salud sexual.
La solicitud del organismo responde a los indicadores epidemiológicos del Minsal que en
el último tiempo se han dado a conocer, que reflejan, desafíos de magnitud en la
respuesta asistencial. Entre ellos, en 2025 la tasa de notificación de sífilis alcanzó un
récord histórico 55,2 por cada cien mil habitantes, sumando 11.155 diagnósticos en el
país. En tanto, las notificaciones por gonorrea registraron un aumento progresivo
posterior a la pandemia, alcanzando una tasa de 6,6 casos por cada cien mil habitantes.
“El respaldo a una expansión del presupuesto de salud resulta indispensable para sostener
la atención pública, pero es prioritario garantizar que ese crecimiento financiero proteja
de manera explícita los programas de salud sexual”, indica Francisco Rubio, director de
Advocacy de AHF para América Latina y el Caribe. El directivo argumenta que destinar
recursos a la pesquisa comunitaria y a la vinculación acelerada de pacientes evita
complicaciones médicas severas que terminan generando costos significativamente
mayores para el sistema asistencial.
Cifras epidemiológicas
En el ámbito del VIH, las últimas cifras del Minsal estiman la existencia de 91.000 mil
personas viviendo con el virus en Chile. Pese a que el 95% conoce su estado serológico, las
estadísticas muestran que sobre 21 mil personas diagnosticadas continúan al margen de
las terapias antirretrovirales, lo que condiciona la salud individual de los usuarios y
mantiene la transmisión en la comunidad.
“Chile ha conseguido que una proporción importante de las personas que viven con VIH
conozca su diagnóstico. Sin embargo, hoy el desafío está en conseguir que ese
conocimiento se traduzca en acceso y continuidad del tratamiento”, sostiene Rubio.
A la necesidad de reducir la brecha de atención se suma el alto impacto que demuestra la
terapia antirretroviral cuando se logra la vinculación efectiva. De acuerdo con las

estimaciones oficiales de la cascada de atención del Minsal, la mayoría de las personas
que reciben tratamiento en Chile logra la supresión viral de la infección, alcanzando una
carga viral indetectable en sangre. Este logro clínico, indica Rubio, no solo garantiza una
expectativa de vida normal para el usuario, sino que consolida el principio de Indetectable
es Igual a Intransmisible (I=I), demostrando que la continuidad del tratamiento es la
herramienta de prevención comunitaria más eficaz para cortar la cadena de transmisión.
Frente a esta realidad sanitaria, el experto de AHF Chile resalta la importancia de que el
incremento de los fondos públicos “se traduzca en compras sostenidas de insumos
preventivos y pruebas de diagnóstico rápido para la red comunitaria, en inversión en
personal y tecnologías que agilicen el acceso a tratamiento, y en la prevención de su
abandono”.
La urgencia presupuestaria responde además a las marcadas brechas geográficas que
exponen los reportes del Departamento de Epidemiología del Minsal. Regiones como
Tarapacá registran tasas de notificación de sífilis y de VIH que triplican el promedio
nacional, mientras que zonas como Aysén concentran algunos de los indicadores
epidemiológicos más altos del país. “Esta disparidad territorial hace indispensable que la
expansión fiscal asegure fondos específicos para descentralizar los exámenes diagnósticos
y reforzar la red sanitaria regional”, advierte.
A juicio del especialista, la discusión presupuestaria representa una oportunidad para
consolidar la prevención combinada y acercar los controles médicos a las poblaciones
vulnerables. “Si Chile busca controlar el avance de la sífilis en el norte del país y cerrar la
brecha de tratamiento en VIH, el Presupuesto 2027 debe asegurar un financiamiento que
asegure que las personas que conocen su diagnóstico puedan acceder rápidamente a
tratamiento y que cuenten con las condiciones necesarias para no interrumpirlo”,
concluye Rubio.

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