Cuando el empleo no alcanza y los precios aprietan

Estimado Director:
Las cifras del INE y la OCDE dibujan un escenario poco alentador.
La tasa de desempleo nacional se mantiene en 8,9 %, y Chile figura como el tercer país con mayor desempleo del bloque OCDE, lejos del promedio de 4,9 %. La brecha de género persiste: el desempleo femenino alcanza el 9,9 %, frente al 8,1 % en hombres. Además, el 15,7 % de las personas sin trabajo enfrenta desempleo de larga duración, lo que evidencia la falta de oportunidades estables.
Aunque la inflación ha cedido, no podemos cantar victoria. Que los precios suban menos no significa que la vida sea más barata, especialmente si los salarios reales siguen golpeados y la creación de empleos de calidad permanece estancada. Según el INE, en los últimos 12 meses solo se han creado 141 nuevos empleos.
Este cruce entre alto desempleo y bajo crecimiento salarial responde a problemas estructurales: baja productividad, desajuste entre formación y demanda laboral, alta informalidad y persistente desigualdad.
Es cierto, los indicadores macroeconómicos pueden mejorar, pero mientras las personas no encuentren trabajo estable, el bienestar seguirá siendo esquivo. Se requiere una agenda clara: fomentar empleos formales, capacitar según las demandas reales del mercado y fortalecer los sistemas de cuidado para que más mujeres puedan participar. El crecimiento por sí solo no basta. Si queremos acercarnos a los estándares OCDE, debemos entender que el empleo y la inflación no son solo cifras: son la vida diaria de miles de familias.
Dra. Michelle Mieres Brevis
Docente Facultad de Administración y Negocios
Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco








