S.O.M. de Carabineros Hernán Moya tras su paso retiro: «Extrañaré mi trabajo»

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Este destacado funcionario policial, deja las filas de las carabinas cruzadas luego de 33 años de servicio.

Su institución lo despidió con una emotiva ceremonia.

Emocionante es la palabra que sin duda, describe la ceremonia que los efectivos de la 1° Comisaría de Carabineros de Angol le brindaron al suboficial mayor Hernán Moya Fuentes, quien se acogió a retiro después de una gran trayectoria de 33 años y seis meses de servicio.

Tras los honores que le rindieron en el frontis de la unidad policial angolina, sus compañeros de armas le invitaron a un desayuno en el que no faltó la camaradería y las risas, en homenaje a toda una vida de dedicación.

El suboficial Moya Hernández, conversó con nuestro medio relatándonos que ingresó a Carabineros cuando sólo contaba con 18 años de edad y que ahora, tras su partida, extrañará mucho su trabajo.

«En 33 años de servicio —aseguró— son muchas las vivencias y recuerdos que uno atesora y guarda; policialmente son muchos, sobre todo el trabajo que se hizo en esta comuna con la ciudadanía, hay procedimientos policiales que nos llenaron de orgullo y otros que también nos entristecieron en razón del resultado».

Opinión personal

Moya, quien ahora se va a dedicar a su emprendimiento turístico, en torno a los cambios anunciados por el Gobierno en los criterios para el ingreso de aspirantes a Carabineros, opinó, de manera personal, que ciertamente hay un estricto proceso de selección para el ingreso de personal a la institución policial, pero que esto no es a capricho, sino que tiene una lógica.

«Lo voy a mirar —precisó— desde el siguiente punto de vista: primero yo te doy chance a que todos tienen derecho a pertenecer a cualquier institución del Estado, pero si a nosotros se nos sigue dando la reserva del derecho de admisión, lo encuentro que sería prudente porque esto no pasa por un tema de discapacidad, por un tema de identidad de género; en mis 33 años yo le puedo hablar de que, procedimentalmente, a nosotros se nos prepara para nuestra principal función que es el rol preventivo y por eso necesitamos carabineros que con su presencia policial, la ciudadanía se sienta más tranquila».

Asimismo, detalló que «hoy en día ningún procedimiento policial está ajeno a la agresividad hacia quienes cumplimos con la función del resguardo del orden público, entonces ¿a quién ponemos en la calle?

Lo que nosotros ahora más necesitamos es carabineros en la calle; y lo vemos, sin denostar el género femenino que es fundamental en nuestro trabajo, cuando va un carabinero y hay cuatro o cinco tipos,

¿Qué es lo que hacen? Inmediatamente denostan la condición porque creen que no va a ser capaz, pero detrás de esa persona hay muchos funcionarios que, con tan sólo apretar un botón vamos a llegar al resguardo, pero aquí no se trata de estar apretando el botón a cada rato».

En ese sentido, el suboficial mayor Moya dijo que siempre ha podido postular cualquier persona que quiera pertenecer a Carabineros, pero debe pasar un proceso de selección. «Hay personas que no tienen tatuajes, que miden 1 metro 85 y en el examen psicológico salen rechazados o en el examen médico».

Triste pero policialmente inolvidable

Le preguntamos a Hernán Moya cuál es el procedimiento policial que siempre recordará y aseguró que hay uno, cuyo resultado final fue triste, pero en el que el desarrollo de la investigación policial para dar con los responsables fue formidable.

Se trató del aborto que le fue provocado a una menor de edad con un medicamento, lo que ocurrió en el 2012 en Angol.

El trabajo policial desplegado para armar el rompecabezas de cómo se cometió el crimen, dio como resultado la detención de 9 personas (varios de ellos familiares directos de la menor) entre las que estaban incluidas desde quien gestionó y compró el medicamento abortivo en Santiago, quien lo envió, quien lo administró y quien se deshizo del feto, junto con las múltiples evidencias que probaban la participación de todas las personas arrestadas en el hecho punible, e incluso, hallaron el cuerpecito enterrado en la vía hacia el sector Maitenrehue.

Lo que viene

Ahora el suboficial mayor Moya se dedicará a un emprendimiento turístico que está ubicado en Angol. Se trata de un centro recreacional llamado Rehue en donde tiene una cancha de pasto sintético de baby fútbol, piscina, quincho y les presta servicios a personas que quieran ir a pasar una tarde campestre sin salir de la ciudad.