Sergio Martínez Vigueras: “El vergel, un jardín que quiere renacer”

Muchos son los angolinos que extrañan el suntuoso y espectacular  Parque, más precisamente el Jardín Botánico de El Vergel.  Allí donde es los meses estivales las Familias angolinas solían pasar tardes enteras disfrutando algún picnic o relajando el espíritu.

La Historia de este Parque es un tanto desconocida y muchas veces erróneamente adjudicada a la Corporación Metodista o a Míster Dilman Bullock. La Historia versa de manera distinta, debemos ser justos y reconocer que Bullock hizo mucho por mantener y hermosear este bellísimo Jardín.

Sin embargo, su creador fue el descendiente ingles, avecindado en Angol, Sr. Manuel Bunster, quien adquiere en 1880 el Fundo, de propiedad de su hermano Onofre Bunster. A los tan solo tres años de su intervención en esas tierras, un viajero asombrado comentaba: “Ayer tuvimos la oportunidad  de visitar la hermosa quinta El Vergel que el señor Manuel V. Bunster ´posee en Huequén. Una pintoresca casa de dos pisos, rodeada de corredores y jardines fue lo primero que se presento a nuestra vista. Luego fuimos exquisitamente atendidos por el  señor Bunster, quien nos mostro  una a una las diferentes secciones de que consta aquel lugar. Entramos al huerto y notamos la mejor disposición en la plantación de árboles, los cuales en más de cien variedades, llegaban a perderse de vista. En aquel rico terreno cuya capa superior alcanza en fertilidad y riqueza una profundidad de cuatro metros. Hay allí manzanos, perales y cerezos  que con tener ocho a los de edad alcanzan ya su tronco un diámetro de ocho pulgadas.  Casi todos los arbolitos están injertados y no se nota el menor signo de peste.

En el estanque cercano nos llamo la atención ver cuatro gansos que jugueteaban en el agua, pero nos habíamos equivocado esas aves tan bonitas como albas eran patos ingleses que apenas tenían seis meses de edad y ya podían ser confundidas por gansos por su tamaño. Pero lo que más nos llamó la atención en estos lugares fríos de la Frontera era un jardín tan bonito y con tal variedad de flores finas y delicadas. La parte central del Jardín está formado por una sencilla pilita cuya fuente sirve de acuario a pescaditos de todos colores. Naranjos chinos de forma piramidal, arbolitos primorosamente recortados, flores de varias clases y una increíble variedad de camelias,  constituyen en aquel jardín un recreo como ninguno hay en el Sur. A un costado hay formado un pequeño lago que sirve de criadero de truchas y frente a este hay un conservatorio en cual hay flores de casi todos los países. Por lo pintoresca de aquella quinta nos pareció encontrarnos en el hermoso Parque de Lota. Llegada la primavera tendrá Angol un magnifico paseo en El Vergel pues entonces los arboles presentaran un aspecto más bonito y las flores contribuirán a dar a aquel lugar todo el encanto de un verdadero parque”

Posteriormente la Corporación Metodista Norteamericana se preocupó de mantener y hermosear este Jardín. Pero con el alejamiento de los extranjeros ha costado muchísimo volver a lo que era. En la década de los 90’ se intento establecer allí un fallido zoológico. Pero hoy en día, sus ancianos arboles parecen conservar aun esa grandeza de antaño, sus añosos caminos parecen aun hoy invitar a la contemplación. Es que este parque como los ancianos venerables conserva ese dejo de antigua belleza, una belleza que no podemos permitir que muera.

 

El Espejo de Malleco ya esta disponible en Android

disponible_en_google_play banner-espina-2-e1450574705899 banner tiroalblanco bannercuat educacion-intercultural

el libero

muni angol